Alimentos para crecer
Los alimentos proporcionan al niño nutrientes para cada edad y estadío de la vida: lactancia, infancia, preescolar, escolar y adolescencia. Por medio de elecciones adecuadas los padres y los cuidadores tratan de asegurar la nutrición física de unos organismos que están en crecimiento. Sin embargo, las experiencias del nińo en otros aspectos de la vida, como son los sociales, emocionales y psicológicos, les nutre, incluso más que el alimento

Sin considerar la edad, los organismos jóvenes necesitan los mismos nutrientes que los adultos. Sólo cambian las cantidades. Como el adulto, necesitan la energía del alimento, que en esta época de la vida tiene una mayor contribución relativa al peso de su cuerpo. Disfrutan con los mismos alimentos, pero las formas y las combinaciones puede ser distintas.

El reto, para los padres y cuidadores, es reconocer y respetar las diferencias, disponer de alimentos que sean apropiados para los niños y establecer el momento y el lugar de correr. Los nińos tienen que aprender a elegir alimentos y a decidír cuánto deben consumir.

Aunque los infantes y los preescolares crecer a un ritmo menor que los lactantes, necesitan energía y nutrientes suficientes que sirvan de combustible para sus activos juegos y próximas épocas de crecimiento. A los nińos pequeńos, el comer de forma saludable les ayuda a establecer los fundamentos de una buena nutrición y los hábitos de vida sana que pueden reducir los riesgos de obesidad, cardiopatía, cáncer y otras enfermedades crónicas que aparecen en edades posteriores.

Los niños pequeńos necesitan nutrientes específicos, tales como calcio, proteína, vitamina A y hierro, más que alimentos específicos. El comer una variedad de alimentos en cantidades adecuadas, es la llave para conseguir los nutrientes que necesitan para crecer y desarrollarse.
Para cada nutriente los nińos tienen muchas elecciones. Si no quieren patatas dulces, pueden comer una rodaja de cantalupo, ambas cosas son buenas fuentes de vitamina A. Y si rechazan la leche se les puede ofrecer otros alimentos ricos en calcio, como son el queso y el yogur.

Para nińos de 12 a 22 meses de edad se recomienda leche entera en lugar de las distintas variedades de leche descremadas. La leche entera proporciona más grasa y calorías que la leche al 2%, al 1%, o completamente descremada. Como fuente concentrada energía, la grasa es un buen combustible en este periodo de bastante rápido crecimiento. Y el colesterol contenido en la leche entera ayuda al cerebro del nińo pequeńo a desarrollarse de manera apropiada. Pasado el segundo cumpleańos, cualquier tipo de leche puede ofrecérsele a un nińo. Puede elegirse el tipo que esté más de acuerdo con sus necesidades energéticas.
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