Alimentación || Del escolar

El alimento nutre la vida del niño en cada una de sus diferentes épocas del desarrollo: lactancia, preescolar, escolar y adolescente. Los padres y los cuidadores, haciendo elecciones dietéticas, pueden favorecer su óptimo crecimiento, aunque las experiencias personales con el alimento, integran y orientan al niño en otras vertientes como son los aspectos sociales, emocionales y psicológicos de su vida.

Cualquiera que sea la edad, el niño necesita los mismos nutrientes que el adulto, tan solo cambian las cantidades y las proporciones. Como todo ser humano, tiene que ingresar energía, pero siempre relativa a su tamaño corporal. Le agradan muchos alimentos de los adultos, pero, sin duda alguna, son diferentes la forma, el tamaño y las combinaciones a la hora de prepararlos.

Aunque muy relacionados por las edades y por consideraciones educacionales, sin embargo, en la exposición que sigue se considerarán dos grupos de niños que se encuentran en las primeras fases del aprendizaje académico: el preescolar y el escolar. Cada uno de estos grupos será tratado de forma distinta desde el punto de vista alimenticio.

Niños preescolares (2 a 5 años)

Niños de estas edades aceptan tan solo una serie limitada de comidas, y excluyen en ocasiones determinados alimentos de los que grupos fundamentales. Por ejemplo, algunos solo comen arroz, pasta, leche y queso, y rehusan cualquier otro alimento. Este tipo de conducta es: a) frecuente y habitualmente de corta duración en el tiempo, b) aparenta corresponder a una dieta monótona, pero puede ser nutricionalmente adecuada, c) no debe preocupar, a no ser que persista de forma prolongada en el tiempo.

Importa recordar que, como quiera que los niños pueden ellos mismos regular su ingesta energética para satisfacer sus necesidades, les es posible, instintivamente, elegir aquellos alimentos que proporcionen los nutrientes que necesitan, que sean capaces de digerirlos y de no causarles intolerancias.

Entre las edades de 2 a 5 años los niños deben, gradualmente, pasar a una dieta que aporte un 30% de la energía total en forma de grasa, constituyendo la saturada, un tercio de la misma. La dieta de un niño, que contenga menos del 30% de la energía procedente de los lípidos, puede no proporcionar suficientes calorías para el crecimiento. La ingesta adecuada, pero no excesiva en grasa, no incrementa los riesgos de enfermedad cardiovascular en años posteriores.

Principales problemas nutricionales de los preescolares en países occidentales

a) Utilizando el Indice de Alimentación Saludable se ha observado que aproximadamente el 75% de los preescolares necesitan mejorar su salud nutricional.
b) La deficiencia de hierro es la más frecuente y de ello se deriva: anemia, crecimiento inadecuado y retraso de la maduración cognitiva y del lenguaje.
c) La ingesta inadecuada de fibra y de líquidos puede conducir a estreñimiento. Las recomendaciones, en cuanto a gramos de fibra al día, se basan en utilizar la siguiente fórmula: edad del niño en años + 5.
d) Las recomendaciones de líquidos son de unos 1200 mL para los preescolares, que vas aumentando hasta 2200 mL para los adolescentes.
e) La excesiva ingesta de dulces y de snacks puede contribuir al desarrollo de caries dental. En muchos casos es recomendable la suplementación con flúor.
f) En países subdesarrollados la carencia de vitamina A es una de las principales e importante deficiencias vitamínicas.


Plan diario alimenticio para un preescolar (tentativo)

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Ejemplo de menú

Desayuno
1/2 tazón de leche 3/4 tazón de cereales 1/2 plátano
Almuerzo a media mañana
2 cubitos de queso 1/2 manzana en rebanadas
Comida
1/4 tazón de zahanorias ½ tazón de legumbre, cocida 1 rebanada de pan ½ tazón de leche
Merienda a media tarde
4 galletas 1/2 tazón de leche
Cena
1/2 tazón de leche 1 muslo de pollo 1 rebanada de pan 1/2 naranja

Niños en edad escolar

La comida de mediodía es, en nuestro país, la más importante del día. No se trata tan solo de aportar en ella los nutrientes esenciales, sino también de favorecer un buen rendimiento escolar, y familiarizar a los niños con hábitos alimentarios correctos. Con ellos disfrutarán de un serie de alimentos saludables que les ayudarán a evitar enfermedades, tales como obesidad, hipertensión, diabetes mellitus, caries, problemas cardiovasculares, etc.

Menús escolares

Con la masiva incorporación de la mujer al trabajo fuera del hogar, son muchos los padres que apenas ven a sus hijos durante el día. Ello hace que algunos carguen a los centros escolares con la responsabilidad de que los niños aprendan lo que deben comer. Cuando regresan a casa, resulta muy difícil para algunos padres persuadir a sus hijos de que tomen verdura, ensalada, legumbre, pescado o fruta, alimentos, tan imprescindibles para una dieta equilibrada, rechazados con frecuencia por muchos. La mayoría consumen con agrado pastas, arroz, pollo, carne, frituras, lácteos y dulces. Pero se muestran reacios a ingerir productos más saludables, a pesar de la insistencia de muchos padres.

La realidad de los menús escolares es siempre mejorable, en unos lo es mucho más que en otros, pero los defectos graves en los menús pueden obedecer frecuentemente a circunstancias socioeconómicas y culturales. En general se ha podido detectar la disminución en los últimos años del abuso de los postres dulces (natillas, helado, bollería).

Medidas que deben establecerse

Entre las recomendaciones que conviene realizar es la de aumentar la oferta de pescado, ensaladas, verdura, legumbre y fruta fresca. Y, a su vez, disminuir el consumo de frituras y platos precocinados, postres dulces y bollería. También conviene variar la presentación y forma de preparación de los platos, no abusar de salsas fuertes, eliminar la grasa visible de las carnes, acompañar los segundos platos con guarnición distinta a las patatas fritas, y combinar legumbres con cereales, para proporcionar proteínas vegetales.

La base está en combinar la satisfacción de las expectativas organolépticas (presentación, sabor, olor, textura) de los niños hacia esos menús, con sus necesidades nutritivas, muy objetivas y concretas. Las recomendaciones anteriores se basan en argumentos proporcionados por dietólogos. Parten de la realidad inmediata : de los menús que se ofrecen en algunos centros y de los hábitos alimentarios de los niños en edad escolar. Con relativa frecuencia se dan, por ejemplo, productos refinados dulces (snacks dulces, refrescos, golosinas) y salados (hamburguesas, salchichas, pizzas, patés), que constituyen una alimentación rica en azúcares simples y/o en grasas saturadas y colesterol.

Bases de la comida de los niños en un centro escolar

El menú escolar conviene que represente un 40 % del valor calórico total del día, y no deben faltar los alimentos que contribuyen al desarrollo del niño y a la adquisición de correctos y saludables hábitos alimentarios. A continuación se presentan dos menús distintos, que pueden servir de ejemplo

Menú A

Primer plato: arroz o pasta o patatas + legumbre o arroz + legumbre
Aportan: hidratos de carbono, fibra, y proteínas vegetales
Segundo plato: carne o pescado o huevos con guarnición
Aportan: proteína animal, hierro, zinc grasa animal y aceite vegetal y ciertas vitaminas
Postre: fruta fresca o producto lácteo
Aportan: vitaminas y minerales

Menú B

Primer plato: verduras (con o sin patata) o ensalada variada
Aportan hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales
Segundo plato: carne o pescado o huevos con guarnición
Aportan: proteína animal, hierro, zinc, grasa animal y aceite vegetal y ciertas vitaminas
Según la guarnición, así será el aporte de nutrientes
Postre: fruta fresca o producto lácteo
Aportan: vitaminas y minerales

Recomendaciones para los menús escolares

Las más admitidas son:
a) Elaborar platos ricos en proteínas vegetales, hidratos de carbono complejos y fibra, combinando cereales y legumbres. Ejemplo: lentejas o garbanzos con arroz, pasta con guisantes, etc.
b) Aumentar el consumo de pescado. Cocinar trozos con pocas espinas y guisarlos de diferentes formas, de manera que resulten más atractivos: con salsa, al horno, en croquetas, albóndigas.
c) Eliminar la grasa visible de las carne.
d) Cocinar con poca sal.
e) Incluir diariamente ensaladas y/o verduras cocidas.
f) Incluir diariamente fruta fresca
g) La guarnición puede estar compuesta por verdura cocida o ensalada, no siempre con patatas fritas. En los platos que les gustan más a los niños, tales como pollo, filete, croquetas, albóndigas, es más fácil incluir estas guarniciones.
h) Evitar la monotonía en la presentación o en el guiso
i) Evitar el consumo frecuente de productos precocinados y rápidos de preparar como empanadillas, hamburguesas, croquetas, sanjacobos, salchichas.
j) Para los segundos platos, son mucho mejor los productos frescos: carne, pescado, huevos.
k) En los postres, no dulces, ni bollería, ni lácteos muy azucarados. Lo más recomendable es: fruta y yogur.

Para los padres:
Hábitos formales recomendados a la hora de comer


Los más representativos pueden ser los siguientes:
a) El comer de manera adecuada necesita ser enseñado.
b) Coma con su hijo, y a poder ser, con toda la familia al mismo tiempo.
c) Enseñe a su hijo a poner, limpiar y quitar la mesa
d) Coma en un lugar tranquilo, sin que se vea la televisión, ni se oiga la radio
e) Un plato pequeño y hondo facilita que la comida pueda cogerla el niño con la cuchara.
f) Comidas nuevas, una detrás de otra, en días distintos. Ofrézcalas al principio, cuando el niño tiene más apetito.
g) Siempre que sea posible, sirva las comidas en trocitos, para que el niño las pueda coger con los dedos y llevárselas a la boca.

* Verter la leche en el tazón de los cereales
* Lavar los componentes de las verduras o de las ensaladas
* Preparar sandwiches
* Pelar los plátanos

También puede ser interesantes el enseñarles a
* Hacer albóndigas o hamburguesas
* Preparar la masa de algunas postres o galletas

Mejorar la nutrición del escolar

A la exposición que precede se pueden añadir una serie de recomendaciones para favorecer una buena nutrición. Algunas se indican a continuación:

1. El niño debe consumir alimentos variados para asegurarse una buena nutrición. Cada día debe comer de los 5 grupos de alimentos de la Guía Pirámide de los Alimentos.
2. Conviene que coma frutas, verduras y productos derivados de cereales ya que son ricos en vitaminas, fitonutrientes y fibra.
3. Las frutas, verduras y otros componente dela dieta contienen fibra, nutriente que ayuda a mantener un ritmo regular del tránsito intestinal.
4. Un alto porcentaje de niños no comen tres porciones de verdura al día, que es la cantidad recomendada para ellos.
5. Las frutas y sus zumos son alimentos ricos en vitamina C. Además de la leche y del agua, el zumo natural de frutas es una bebida saludable para los niños. Los zumos deben ofrecerse con moderación, aproximadamente la cantidad obtenida de dos frutas al día. Cantidades superiores puede hacerles disminuir el apetito y en ocasiones dificultar una normal absorción intestinal.
6. Los zumos de fruta nunca deben ser sustituidos por bebidas azucaradas adicionadas de saborizantes.
7. Los niños necesitan consumir a diario alimentos ricos en calcio. Es difícil satisfacer las necesidades de calcio sin ingerir leche y derivados. Aquellos con alergia a la leche deben tomar productos que cumplan con esas necesidades.
8. Hay que estimular en niños la actividad física. Debe existir un adecuado equilibrio entra ingesta y ejercicio físico, además, el ejercicio constituye una parte importante del aprendizaje del sistema motórico.

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