Alimentación || Del lactante, con leche de fórmula
Las leches de fórmulas son productos alimenticios diseñados para proporcionar las necesidades alimenticias de los lactantes. Se presentan en forma de polvo, concentrados, o formas listas para tomar. Al proceso alimenticio que utiliza estas leches se le conoce como “alimentación con fórmula”, “lactancia artificial”. Las fórmulas son muy variadas en densidad calórica, composición de nutrientes, ingredientes, sabor, digestibilidad y precio. Se recomiendan, siempre que el lactante no pueda tomar leche de mujer.

En general, todas las necesidades nutricionales del lactante, en los primeros cuatro a seis meses de la vida, están cubiertas tanto con la leche materna como con la fórmula.

Tipos de fórmulas
Pueden ser varias: a) fómulas preparadas a base de leche de vaca, b) fórmulas a base de proteína de soja, c) fórmulas especiales para determinados problemas, d) fórmulas especiales para lactantes con problemas metabólicos (EIM = Errores Innatos del Metabolismo), e) fórmulas especiales para prematuros

a) Fórmulas preparadas a base de leche de vaca. La leche de la vaca no es un alimento adecuado para los lactantes porque su riñón no funciona tan eficientemente como el de un adulto. Además, contiene demasiada proteína, especialmente caseína. Los minerales no se absorben fácilmente, y existe el riesgo de sensibilización a sus proteínas. Además, contiene demasiado sodio y poco hierro asimilable.

Los fórmulas comerciales proporcionan, habitualmente, la nutrición adecuada para un lactante durante su primer año de la vida. Realmente, los ingredientes de la fórmula se establecen modificando la proteína de la leche de la vaca y agregando lactosa, así como grasas, vitaminas, y minerales con objeto de imitar los componentes de la leche humana. Se recomienda que las fórmulas para lactantes estén fortificadas en hierro. Dependiendo del agua de abastecimiento, se puede prescribir al lactante suplemento de flúor.

b) Las fórmulas a base de soja no contienen proteína de leche de vaca, en su lugar utilizan la de soja. Son leches sin lactosa. Se recomienda enriquecerlas con hierro, calcio y zinc, metionina y L-carnitina y taurina.Su uso está indicado en niños de familias vegetarianas, niños con intolerancia a la lactosa y alérgicos a las proteínas de la leche de vaca. También se utilizan en tratamientos de diarreas prolongadas y presencia de eczemas.

c) Leches especiales. Son preparaciones diseñadas para cubrir las necesidades nutritivas de los lactantes con algún tipo de trastorno metabólico .Aportan energía, vitaminas y minerales suficientes para su desarrollo. Para su elaboración se suele basar en leches infantiles convencionales, a las que se realizan las modificaciones necesarias a cada caso

Variedades
Leches sin lactosa. Son derivadas de leche de vaca, en las que la lactosa se ha sustituido por otro tipo de carbohidrato. Están indicadas en los casos los que exista una deficiencia de la enzima lactasa. Se recomienda su uso hasta que se recupere la actividad enzimática, ya que la lactosa tiene un efecto beneficioso en la absorción de calcio y magnesio. Se usa frecuentemente da en niños con diarrea o vómitos, junto con una dieta astringente.

Fórmulas A.R. Las fórmulas antirregurgitación están indicadas en niños en los que el paso del alimento del estómago a la boca es habitual (reflujo gastroesofágico= RGE). En estas leches se utilizan agentes espesantes, utilizando normalmente la harina de semilla de algarrobo o el almidón precocido. El arroz se utiliza con menos frecuencia.

Fórmulas de proteínas modificadas: Son leches en las que las proteínas están predigeridas mediante hidrólisis, facilitando así su digestión y absorción en niños intolerantres a las proteínas de la leche de vaca o con problemas de absorción intestinal. Se clasifican según el grado de hidrólisis:

F.H.: Fórmulas Hipoalergénicas o Fórmulas Hidrolizadas. Leches en las que las proteínas han sido sometidas a un alto grado de hidrólisis. Están indicadas en casos con alergia a las proteínas de la leche de vaca, o en procesos de malabsorción intestinal.

H.A.: Fórmulas Hipoantigénicas. Leches en las que las proteínas son sometidas a un menor grado de hidrólisis que las FH. Están indicadas en la prevención de reacciones alérgicas a las proteínas de la leche de vaca .A veces se utilizan en niños con diarreas prolongadas, vómitos o eczemas.

d) Fórmulas para errores metabólicos. Algunas enfermedades son debidas al defecto en el funcionamiento de una enzima determinada, y cuyo tratamiento es únicamente dietético. Debe suprimirse en la dieta aquellos nutrientes que necesitan dicha enzima deficiente. Estas leches son específicas para cada caso particular y requieren un estricto control médico durante su utilización.

e) Fórmulas para prematuros y recién nacidos de bajo peso. Los recién nacidos con bajo peso y los prematuros requieren unas condiciones nutricionales determinadas, ya que tienen una reserva de nutrientes muy escasa y una función digestiva y metabólica inmadura. Estas leches deben aportar los nutrientes necesarios para cubrir los requerimientos del tercer trimestre de gestación.Conviene que contengan los elementos necesarios para continuar el correcto desarrollo del sistema nervioso, de la función digestiva y de la metabólica. Contienen una mezcla de grasas vegetales y lácteas y están enriquecidas en hierro.

Inconvenientes de la alimentación con fórmula
La práctrica de la alimentación con fórmula tiene algunos inconvenientes en relación con la lactancia materna. Los más admitidos: mayor frecuencia de hospitalizaciones debido a infecciones bacterianas, mayor riesgo de diabetes insulino dependiente en niños, mayor frecuencia de muerte súbita del lactante, menor puntuación en el Indice de Desarrrollo Mental de Bayley y mayor riesgo de crisis tetánicas, por hipocalcemia, en el período de recién nacido


Técnica de la lactancia con fórmula

Preparación de la fórmula

Debe comprobarse siempre la fecha de vencimiento del producto. La forma en polvo es la más conveniente.

Técnica
Debe seguirse las direcciones de la preparación que constan en el recipiente. En la preparación de la fórmula de líquido concentrado o polvo, es muy importante la cantidad de agua que debe añadirse. Demasiada agua puede evitar que el niño obtenga suficientes nutrientes, con poca agua la fórmula es demasiado concentrada y puede alterar la función renal. La incorrecta preparación de la fórmula puede dar lugar, entre otros problemas, a dolores abdominales, y aportación calórica incorrecta.

Todas las fórmulas o preparados se mantienen estériles en sus recipientes. Para mantener la esterilidad deben extremarse las medidas higiénicas cuando se realiza la mezcla

Temperatura de la fórmula
Hay que tener cuidado de no calentar excesivamente el biberón. Para calentarlo conviene colocarlo en una cacerola de agua caliente (al baño maria). No conviene utilizar el horno de microondas ya que algunos de los puntos calientes pueden producir quemaduras en la boca del niño. Se puede probar la temperatura de la fórmula vertiendo algunas gotas en el dorso de la mano.

Cuanto más pequeño sea el niño, mayor será la frecuencia de las tomas alimenticias, posteriormente, se van espaciando. Un niño tarda de 20 a 30 minutos en cada una de ellas, dependiendo del volumen del alimento, del orificio externo de la tetina, de su facilidad para tragar y del apetito que tenga en ese momento.

Algunas denominaciones de las leches de fórmula y sus características

Las más frecuentemente utilizadas son: leches de inicio, leches de continuación y leches infantiles

Leches de inicio

Son preparaciones destinadas a lactantes de 0 a 4/6 meses, en los que la leche debe cubrir todas las necesidades nutritivas para el correcto desarrollo, y es la única fuente de alimentación.

Normalmente estas leches se presenta en polvo. Es muy importante reconstituir las leches con las medidas incluidas en los botes, y siempre utilizar las medidas rasas para evitar situaciones de deshidratación o sobrealimentación. Para la elaboración del biberón se debe usar agua mineral apta para los niños o hervida.

Existen otras presentaciones de estas leches: en forma líquida y listas para su uso. Tienen la ventaja de mantener siempre una concentración correcta y su comodidad a la hora de preparar el biberón. En el etiquetado es obligatorio que conste si el producto está enriquecido con hierro, además de la información nutricional y las instrucciones de preparación.

Leches de continuación

Son las preparaciones destinadas a lactantes a partir del 4-6 mes hasta los 1-3 años de edad. Forman parte de una alimentación mixta en la que los nutrientes también son aportados por otros alimentos que se introducen en la dieta paulatinamente. Aunque la alimentación sea mixta, se debe mantener la ingesta de unos 500 mL. de leche al día.

Normalmente estas leches se presenta en polvo. Es muy importante reconstituir las leches con las medidas incluidas en los botes, y siempre utilizar las medidas rasas para evitar situaciones de deshidratación o sobrealimentación.

Leches infantiles

Son leches destinadas a niños de 1 - 3 años de edad. Se preparan a partir de leche de vaca que se enriquece con vitaminas y minerales, que favorecen, además, la absorción del calcio. Los lípidos son una mezcla de grasas vegetales y animales, que aportan ácidos grasos esenciales en la dieta del niño. Algunas contienen azúcar, sacarosa o miel, que dan un sabor más dulce a la leche y aportan calorías extra. Estas leches son la transición entre la leche de continuación y la de vaca. Se presentan habitualmente líquidas en briks o botellas de plástico.



Referencias:
- AGGETT PJ.: Fórmulas para la lactancia artificial. En, Tratado de Nutrición Pediátrica. (ed) R Tojo.  Doyma, , 2001: 387-398
- BALLABRIGA A, CARRASCOSA A: Tendencias y controversias en la composición de las fórmulas para la alimentación de los lactantes. En, Nutrición en la infancia y adolescencia. (2 ed),  Ergon, , 2001: 119-154
- MOLIFA FONT JA, VELENZUELA A.: Lactancia artifficial y mixta. En, Tratado de Pediatría. M Cruz. (8 ed),  Ergon, , 2001: 596-606
- PEREZ-CHOLIZ V.: Lactancia de fórmula. En, Nutrición en Pediatría.(2ª ed) (eds) M Bueno, A Sarría, JM Pérez-González.  Ergon, , Ergon 2003: 139-148
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